Bitcoin la nueva moneda de cambio de El Salvador

El Salvador se convirtió en el primer país del mundo en hacer del bitcóin su moneda oficial. Esta apuesta constituye un hito para una decisión política y económica en este sentido, expone la fuerza que está tomando la divisa; pero también, supone algunos desafíos para su adopción en los mercados y las personas de forma masiva y confiable.

Esta apuesta constituye un hito para una decisión política y económica en este sentido, expone la fuerza que está tomando la divisa; pero también, supone algunos desafíos para su adopción en los mercados y las personas de forma masiva y confiable.

“La Ley Bitcoin es ambiciosa pero sencilla, además está bien estructurada para que tenga el menor riesgo para quienes no deseen asumirlo. El gobierno garantizará la convertibilidad al valor exacto en dólares al momento de la transacción”, fue la manera como Nayib Bukele presidente salvadoreño anunció por Twitter, a sus conciudadanos una vez se produjo la aprobación de la medida por parte de la plenaria.

Bukele es por sí sólo un personaje particular, con menos de 40 años llegó a la presidencia con un estilo mediático que rompió con la política tradicional del país centroamericano, y quién aprovechó su experiencia como empresario del marketing y la publicidad para llevar una campaña con una fuerte presencia en redes sociales. Lugar desde el cual se ha hecho popular por dar a conocer sus opiniones, decisiones, nombramientos y por su puesto, algunos reclamos. 

“Todos los bancos, restaurantes y peluquerías podrán ser pagados en dólares o bitcoin”, fue como presentó ante la comunidad internacional su medida para adoptar la criptodivisa como moneda de curso legal en su territorio, el pasado mes de junio en una feria del sector llevada a cabo en Miami.

Este anuncio, hecho por un pequeño país centroamericano que cuenta con casi 6.5 millones de habitantes, aunque no generó un gran impacto sobre la cotización del bitcoin, muestra la presencia, posesión y solidez como medio de pago electrónico u opción de ahorro e inversión que está tomando la divisa.

Bitcoin al estilo salvadoreño

La Ley de El Salvador establece que toda persona natural o jurídica, pública o privada, dedicada directa o indirectamente a una actividad económica deberá aceptar el bitcoin como una forma de pago cuando se adquiere un bien o servicio.

Aún se desconoce si existirán sanciones para quienes no ofrezcan esta alternativa como medio de pago, al igual que otras medidas que mitiguen los riesgos asociados a la volatilidad de la moneda, los cuales esperamos sean incluidos en el Reglamento que al efecto se emita.

Para su puesta en marcha el gobierno creará su propia billetera bitcoin llamada ‘Chivo’, que significa en la jerga de El Salvador, algo bien hecho o divertido. Los fondos serán depositados en la cuenta de cualquier ciudadano que la descargue y se registre como usuario, con número de cédula y teléfono. Estará disponible para su uso desde el mes de septiembre.

Apuesta por la inclusión financiera 

Lo que hace llamativa esta medida es que representa un escenario atractivo para la economía de este país, los inversionistas extranjeros que cuentan con grandes capitales de bitcoin cuentan con estímulo institucional para intercambiarla por bienes o servicios en el país, lo que sin duda repercutirá en un fomento para la inversión. También desestimula el uso del dinero físico, una conveniencia con las diferentes medidas de bioseguridad que se han tomado para prevenir la transmisión del coronavirus por las autoridades locales.

Por otra parte, contempló que todas las obligaciones en dinero expresadas en dólares, existentes con anterioridad, podrán ser pagadas con esta divisa. Lo que implica un reto para aquellos acreedores quienes podrían verse obligados a aceptar un medio de pago que no existía cuando nacieron las obligaciones. Sin embargo, y a espera de su puesta en marcha, será opcional y el dólar americano, seguirá siendo moneda de curso legal.

Esta decisión es una estrategia adicional para lograr una mayor inclusión financiera en el país, en la medida en la que también se garantice el acceso a la tecnología por parte de la población salvadoreña.

Incluso, es una alternativa para el envío de las remesas, provenientes de Estados Unidos y Canadá. Su economía depende en gran medida de las partidas de dinero llegadas desde el extranjero, ya que representan alrededor del 20% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Más de dos millones de salvadoreños viven por fuera del territorio nacional, pero envían más de US $4.000 millones al año a sus familiares.

Por James Hernández, presidente y cofundador de Trust Corporate.

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