Gastos hormiga: ¿Qué son y cómo reducirlos?

Recuerdo que cuando era estudiante y luego durante gran parte de mi vida de empleado, cada vez que cobraba mi salario, al paso de una semana me daba cuenta sorpresivamente de que no me alcanzaba para llegar a final de quincena, incluso a pesar de que hacía un presupuesto de gastos para “controlar” los mismos y no excederme.

Esta historia se repitió constantemente y yo no encontraba “la fuga” de mi salario, hasta llegaba a pensar que perdía por descuido el efectivo o hasta que me “lo quitaba” alguien que nunca descubría. Podrán imaginar que casi me volvía loco a mitad de quincena cuando no me alcanzaba mi sueldo.

Después de algunos años y a raíz de buscar información sobre temas financieros leí algo sobre los “gastos hormiga” y descubrí “al fin” qué era lo que pasaba con mi salario, qué pasaba con mi efectivo, y pues entendí que nadie me quitaba mi dinero, era yo quien en gastos muy pequeños, casi imperceptibles, los derrochaba sin darme cuenta de que gota a gota, centavo a centavo, a mitad de quincena sumaban mucho dinero.

Recientemente conversando con parte de mi equipo de trabajo uno de ellos me sugirió que escribiera sobre este tipo de gastos, pero, ¿sabes qué son los gastos hormiga y cómo podemos reducirlos?

Antes de pasar a hablar de definición, creo que para mejor entendimiento es aconsejable tratarlo con ejemplos. Seguramente todos hemos visto cómo trabajan las hormigas, esos seres diminutos que son capaces no sólo de levantar hasta 100 veces su peso, sino además que poco a poco llegan a almacenar suficiente comida y además, pueden construir cuevas muy grandes. Ahora imaginemos que cada día repetimos una actividad que se nos llega a hacer costumbre, tomarnos un café, comprar un dulce, cigarrillos, almorzar o tomarnos una soda o gaseosa afuera. Si repetimos esta conducta diariamente, semana a semana, mes a mes, estaremos haciendo a la inversa lo que hacen las hormigas, ellas acumulan y nosotros abrimos un hueco en nuestro flujo de caja personal.

¿Sabían que el 85% de la población es asidua consumidora de café y que al menos uno o dos de estas bebidas se toman en la calle? Si llevamos eso a números podemos decir que un ciudadano promedio en México puede gastar cerca de US$70 o unos 1.468 pesos mexicanos al mes. Si a esto le sumamos cigarrillos o que normalmente un café en la calle viene acompañado de alguna galleta o dulce, pues el gasto se nos puede elevar de manera considerable.

Ahora, ¿qué características encontramos en los gastos hormiga?, ¿cómo los identificamos? Como cosa común tenemos que son pequeñas sumas de dinero que parecieran insignificantes y que no cambiarían nuestra situación, se repiten constantemente, diariamente o mensualmente, por ser tan “insignificantes” no los contabilizamos y pasan desapercibidos.


Es importante que tengamos presente que estos gastos por muy pequeños e irrelevantes que parezcan, al momento de sumarlos afectan de manera considerable nuestra situación financiera, por lo que debemos evitarlos o al menos reducirlos.

Contabilicemos todo lo que gastemos, por muy poco, irrelevante o insignificante que parezca y hagámosle seguimiento a los mismos y veremos que a corto plazo podremos ir tomando el verdadero control de nuestras finanzas personales.


Créanme que si hacen esto no tendrán nunca el síndrome del James de hace unos cuantos años, “alguien me quitó mi dinero” o “no se por qué no me alcanza mi dinero si tengo todo controlado”.

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