Gestión del riesgo financiero empresarial, una figura clave

La pandemia destacó la importancia de la inclusión financiera y la gestión de riesgos para empresas, trabajadores y hogares

Aunque 2021 cerrará un año de crecimiento económico en comparación con 2020, no será lo suficiente para contrarrestar los efectos económicos de la pandemia. Algunos analistas estiman que para 2024 las economías del mundo alcanzarán niveles similares a los prepandemia.

Estas proyecciones vienen soportadas, además, por la incertidumbre frente a nuevas cepas del SARS-CoV-2 y al proceso de vacunación que podría acelerar o ralentizar la reactivación económica. En tal sentido, es razonable prepararnos no solo desde el punto de vista sanitario, sino desde el económico, financiero y gerencial, lo cual adquiere gran valor en la rama empresarial ya que de este sector depende en gran parte el aparato productivo.

Datos locales

Solo en Panamá, según el Programa de Sistemas de Información para la Resiliencia en Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Región del SICA (Progresan-SICA), el 40% de las empresas se ha visto obligado a cerrar de manera temporal o permanente.

Según información del Banco Mundial (BM), antes del impacto de la pandemia y, a pesar de la desaceleración en los últimos años, “Panamá se encontraba entre las economías de más rápido crecimiento a nivel mundial, con un promedio anual de 4,6% en los últimos cinco años”.

La entidad prevé “que los efectos de la pandemia sobre la economía panameña sean significativos, con afectación en los principales indicadores macroeconómicos”.

Y añade que la posición fiscal del país “se verá deteriorada como consecuencia de la caída de la demanda agregada y de los ingresos a raíz de la ralentización de la economía y el aplazamiento del pago de algunos impuestos, frente al fuerte aumento del gasto público derivado de los programas de sanidad y protección social”.

Por otra parte, la organización multinacional también indica que para este año se espera una leve recuperación “impulsada por una mejora de los flujos comerciales, la recuperación de los sectores del transporte, la logística y otros sectores asociados al Canal”, así como repuntes en los renglones de la minería y la construcción, junto a mejoras del consumo interno y las inversiones.

En Colombia, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), más de 500 mil empresas suspendieron sus operaciones a raíz de la crisis sanitaria; mientras que México registra una cantidad mayor de empresas clausuradas por la pandemia con más de un millón, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Todo esto nos indica que las organizaciones deben prepararse de manera muy consciente para enfrentar los tiempos complejos que se avecinan, tomando la gestión de riesgo financiero empresarial un papel importante, protagónico e imprescindible en la operatividad diaria de todos los emprendimientos.

¿Qué es la gestión del riesgo financiero empresarial?

Podríamos definirlo como una combinación de las posibilidades de un evento financiero y de sus consecuencias, sean estas positivas o negativas.

En otras palabras, el riesgo financiero se desprende de las transacciones que realiza una empresa y que implican la utilización de derechos de cobro y obligaciones de pago, al igual que operaciones en los mercados financieros.

Tenemos básicamente los siguientes tipos:

Riesgo de liquidez: quizá la raíz de todas las demás alertas financieras; de allí que lo ubiquemos en primer lugar y se refiere a la posibilidad de que la empresa no pueda afrontar sus compromisos de pago a corto, mediano o largo plazo.

Riesgos de mercado: guarda relación con la fluctuación en las condiciones de precio de los mercados en los que opera la empresa, como consecuencia de la incertidumbre existente en relación con sus condiciones.

Riesgo de crédito: referido a la posibilidad de incumplimiento de las obligaciones de pago de la empresa. La gestión de riesgos financieros de crédito debe orientarse a disminuir a su máxima expresión las consecuencias negativas para la empresa, derivadas de su incumplimiento.

¿Cómo lograr una gestión de riesgos financieros efectiva?

En este camino, es preciso identificar las fuentes de riesgo que afectan a la empresa.

Cuantificar la exposición de la empresa ante los distintos tipos de riesgo.

Y adoptar medidas que permitan limitar o reducir la exposición al riesgo.

La intención fundamental al realizar un plan de gestión de riesgos financieros empresarial debe ser gestionar el riesgo, estar conscientes de este, poder manejarlo y buscar un equilibrio satisfactorio entre la exposición y las expectativas de generación de utilidades.

Los bancos, ¿aliados?

Uno de los temas que debemos incluir en nuestro plan de gestión de riesgos financieros es la posibilidad de acudir a las instituciones financieras para inyectar liquidez a la compañía y continuar con las operaciones, así como poder hacer frente a las obligaciones, invertir en materia prima y en tecnología que agilice los procesos, la producción, la comercialización, las ventas, la facturación y las cobranzas.

Es en este punto en donde el apoyo financiero se hace imprescindible, siendo fundamental que los gobiernos y las instituciones crediticias rompan paradigmas y modifiquen sus procesos burocráticos de cara a la inclusión de micro y medianas empresas en sus productos crediticios; de ello dependerá que las mismas puedan subsistir y logren reactivarse como un todo en el aparato productivo.

La digitalización

En medio de la emergencia sanitaria varios aspectos dejan ver la importancia de la inclusión financiera.

Por un lado, la exigencia de un mayor distanciamiento físico y la necesidad de operar remotamente, han llevado a una mayor valoración de los servicios financieros no presenciales, en particular, los servicios digitales.

Algunos estudios sugieren que los portales y aplicaciones que se relacionan con pagos y finanzas han incrementado su nivel de descargas entre un 24 y 32% durante la pandemia.

La digitalización aparece como una tendencia irreversible en la actualidad. Las cifras indican que para 2021, 1,500 millones de habitantes del mundo serán usuarios de servicios financieros digitales.

A raíz de la pandemia, la falta de inclusión financiera se hizo más evidente, pero de alguna forma también impulsó a las personas a ‘digitalizarse’ haciendo uso de servicios bancarios de forma online.

El estudio ‘La aceleración de la inclusión financiera durante la pandemia covid-19’ revela que debido a la pandemia, 40 millones de personas se bancarizaron en América Latina.

Recordemos que las microempresas son las responsables de la producción del 51% del producto interno bruto (PIB) del mundo, por lo que el apoyo que los gobiernos y las instituciones financieras y crediticias puedan darles, catalizará la recuperación y el crecimiento económico.

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